Se
puede llegar a este apacible valle desde distintos puntos de partida a
convenir en una charla previa con el guía, quien aconsejará
e informará sobre el más conveniente.
Desde
el valle rodeado por los cerros Inacayal (1.840 m), Belvedere (1.992 m)
y Filo Belvedere (1.685 m) se pueden hacer distintas caminatas por sus
alrededores, por ej: llegar hasta el nacimiento del arroyo Las Piedritas,
o simplemente acampar y gozar de la flora y la fauna.
Puede
presentarse un majestuoso cóndor, con sus 3 m de envergadura, describiendo
círculos al utilizar las distintas corrientes de aire o podemos
encontrar alguna huella de puma o zorro.
Al
descender, la picada más utilizada atraviesa un lengal achaparrado
y nos da idea de la altura en la cual estamos (1.400 a 1.600 m). Luego
toma la forma arbórea. Más abajo aparecen el coihue y demás
componentes del sotobosque.
Durantes
la marcha se escucha el sonido del agua proveniente del Arroyo Las Piedritas,
que forma la cascada Inacayal y sigue su curso hasta desembocar en el
lago Nahuel Huapi. Se cruzan pequeños chorrillos de agua cristaliza
y es posible escuchar y ver varios tipos de pájaros que anidan
entre el follaje, o trabajan como el pájaro carpintero austral
de copete rojo.
La
caminata demanda (de ida) entre 3 y 4 horas, según el ritmo, siendo
el verano la mejor época para realizarla, aunque el otoño
presenta los más bellos colores debido a que algunas especies como
la lenga y el ñire, tiñen sus hojas de rojo antes de caer.
 
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